NUESTRA HISTORIA
Nuestra heredad
Praedium nace de una herencia, pero no solamente de una herencia material. Hemos recibido olivares, pequeñas parcelas y árboles cuidados durante generaciones.
EL ORIGEN
Una herencia de tierra y conocimiento
Con los olivares hemos heredado algo menos visible y quizá todavía más valioso: una forma de comprender el campo, interpretar cada finca y tomar las decisiones necesarias para obtener el mejor fruto que cada campaña puede ofrecer.
Praedium nace para cuidar ese legado, darle una identidad propia y transformarlo en un Aceite de Oliva Virgen Extra que exprese nuestro territorio, la personalidad de la variedad Picual y la tradición olivarera de Jaén.
EL SIGNIFICADO DE PRAEDIUM
Una heredad es mucho más que una finca
Praedium es un término latino que hace referencia a una finca, una propiedad rural o una heredad. Elegimos este nombre porque resume con precisión el origen y el propósito de nuestro proyecto.
Para nosotros, una heredad no es únicamente la tierra que pasa de una generación a la siguiente. Es también el conocimiento, la experiencia y la responsabilidad que acompañan a esa tierra.
Se heredan los olivos, pero también una manera de cultivarlos: el conocimiento del suelo, la poda, el desarrollo del árbol, el aprovechamiento del agua, la recolección y la elección del momento adecuado para recoger el fruto.
Praedium representa una doble herencia:
Un patrimonio material formado por nuestros olivares.
Un patrimonio inmaterial construido mediante generaciones de experiencia y especialización en su cultivo.
Praedium. El fruto de una tradición.
Praedium representa una doble herencia:
Un patrimonio material formado por nuestros olivares.
Un patrimonio inmaterial construido mediante generaciones de experiencia y especialización en su cultivo.
EL OLIVAR TRADICIONAL
Un mosaico de pequeñas parcelas
Praedium no nace de una gran finca uniforme. Nuestros olivares se distribuyen en pequeñas parcelas de olivar tradicional, representativas del minifundio que caracteriza buena parte del paisaje agrícola de Jaén.
Cada una posee unas condiciones particulares: altitud, orientación, horas de sol, suelo, humedad o disponibilidad de agua. Algunas cuentan con riego y otras son de secano.
La fragmentación complica el trabajo, pero también nos permite cultivar aceitunas procedentes de diferentes suelos, orientaciones y sistemas de cultivo. Su verdadero valor aparece cuando se conoce cada finca, se adapta su manejo y se elige cuidadosamente el momento de recolección.
Muchas parcelas, una misma herencia y un AOVE nacido de la diversidad de nuestro territorio.
EL ORIGEN DEL SÍMBOLO
Cuatro parcelas, cuatro abuelos, una misma herencia
El símbolo de Praedium nace directamente de nuestra tierra. Sus cuatro formas principales reproducen las lindes reales de cuatro parcelas familiares, cada una vinculada a uno de nuestros cuatro abuelos. Cuatro ramas de nuestra familia que hoy se unen bajo un mismo proyecto.
ÚBEDA
La Alamea
Uno de nuestros olivares con mejores vistas de Úbeda. Procede de nuestro bisabuelo Pedro Jiménez. Desde esta finca, el olivar y la ciudad forman parte de un mismo paisaje.
ENTRE ÚBEDA Y SANTA EULALIA
Cabeza de la Dehesa
Desde ella se contempla un amplio valle que antiguamente formaba parte de una dehesa. Llegó a la familia a través de nuestro abuelo Ramón Obra Molinos.
VILLA ABAJO
La Alcantarilla
Procede de nuestra bisabuela Francisca Navarro. El recuerdo familiar une directamente el paisaje actual con quienes plantaron estos olivos hoy centenarios.
TORREMOCHUELA
La Nave
En nuestra familia siempre la hemos conocido como La Nave, por la pequeña construcción donde nuestro abuelo guardaba el tractor y los aperos. Procede de nuestra abuela Francisca González Sierra.
UNA IDENTIDAD NACIDA DE LA TIERRA
La forma de la tierra convertida en símbolo
Estas cuatro parcelas no representan por sí solas todos nuestros olivares, pero sí condensan el sentido de la marca: cuatro historias familiares, distintas generaciones y una misma responsabilidad hacia la tierra recibida.
De sus formas nacen las líneas que evocan las raíces. Representan nuestro vínculo con los antepasados, la continuidad entre generaciones y la procedencia real de Praedium.
Por eso el símbolo no es un adorno añadido al envase. Es una representación simplificada de nuestra historia.
SABER CULTIVAR
Una herencia de conocimiento
Nuestra herencia no termina en la propiedad de las parcelas. También comprende un conocimiento olivarero adquirido mediante años de trabajo, observación y aprendizaje.
- El cuidado y manejo del suelo.
- La poda y la formación del olivo.
- La gestión del agua en las parcelas de regadío.
- El manejo de los olivares de secano.
- El seguimiento del desarrollo y maduración del fruto.
- La elección del momento de recolección.
- El cuidado de la aceituna hasta su llegada a la almazara.
El aceite no empieza en la botella, ni siquiera en la almazara. Comienza muchos meses antes, en cada decisión tomada durante el cultivo.
La Picual es también parte esencial de esa herencia. No es una variedad elegida como reclamo comercial: es la aceituna de nuestros olivares y la expresión natural del territorio del que procedemos.
ÚBEDA · JAÉN
Nuestro vínculo con el territorio
Praedium está profundamente ligado a Úbeda y a la provincia de Jaén, un territorio cuyo paisaje, economía, cultura y forma de vida no pueden entenderse sin el olivo.
Aquí, el olivar forma parte de la vida cotidiana. Está presente en los campos, en las familias, en el trabajo agrícola y en una relación con la tierra construida durante generaciones.
Úbeda aporta además una identidad histórica, patrimonial y territorial inconfundible. Sus campos de olivos, cortijos, caminos y pequeñas parcelas forman parte del entorno en el que nace Praedium.
Desde lejos, el paisaje jiennense puede parecer un inmenso olivar uniforme. Al acercarnos descubrimos su verdadera diversidad: lindes, desniveles, orientaciones, suelos, parajes y miles de pequeñas historias familiares.
Por eso Jaén no aparece en nuestra marca como una simple indicación geográfica. Es el territorio que explica quiénes somos, qué cultivamos y por qué el aceite ocupa un lugar central en nuestra historia.
Queremos llevar ese origen a cada botella mediante una imagen actual, sin separar nunca el producto de la tierra y de las personas que lo hacen posible.
EL NACIMIENTO DE PRAEDIUM
Dar continuidad a la tradición
Praedium nace de una decisión: dar nombre, identidad y valor al fruto de nuestros olivares. Durante todo el año cuidamos los árboles y trabajamos cada parcela para obtener la mejor aceituna posible.
El proyecto une la continuidad del olivar familiar y la experiencia agrícola recibida con una forma actual de elaborar, presentar y comercializar nuestro AOVE, capaz de contribuir a la viabilidad y continuidad de estas pequeñas parcelas.
Así nace una marca familiar, pequeña y especializada, centrada en un AOVE Picual de cosecha temprana. Nuestro propósito es ofrecer una calidad cuidada a un precio justo: justo para quienes eligen nuestro aceite y justo también para quienes cultivan los olivares y hacen posible cada cosecha.
Cuando eliges Praedium, no compras únicamente una botella de aceite. Contribuyes a que pequeñas parcelas de olivar tradicional puedan seguir cultivándose y a que el conocimiento recibido continúe pasando de una generación a la siguiente.

